Aráceas y enredaderas


Se reconocen fácilmente por sus hojas que tienen por lo general forma de corazón, y por la belleza sencilla de su flor. Unas de ellas son terrestres, otras epífitas y algunas trepadoras. Colombia es considerado el país con la mayor diversidad de anturios del mundo, incluyendo, el anturio negro. Los frutos de estas especies son consumidos por las aves y otros animales del monte. Muchas de estas plantas son ornamentales y algunas como el bore y la malanga tienen hojas y rizomas (tallos enterrados) comestibles.

Enredaderas, trepadoras, lianas y bejucos

En el bosque, especialmente en las selvas tropicales, hay muchas especies de lianas y bejucos. Estas especies se caracterizan porque no pueden sostenerse ellas solas; por eso, cuando son jóvenes se apoyan en un arbusto o en un árbol y se enredan en él, para poder crecer y trepar en busca de la luz solar. Algunos bejucos logran llegar a gran altura y alcanzan el dosel o techo del bosque, donde florecen y producen frutos y semillas. El grosor de los bejucos nos indica si un bosque es joven o si tiene muchos años, y también nos habla de suestado de conservación.

Muchas comunidades utilizan enredaderas y bejucos, como ata corral, ojo de venado y congolo, para hacer canastos y artesanías.
También siembran curubas, granadillas, maracuyá, badea y fríjol, para alimentarse o conocen los usos medicinales de la balsamina y el yagé.
Otros disfrutan de la belleza ornamental de batatillas, curazaos y aristoloquias.