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El nido

Juana de Ibarbourou (Uruguay, 1895–1980)
Pintura: La voz de la sangre. René Magritte (Bélgica, 1898–1967)


Mi cama fue un roble,
y en sus ramas cantaban los pájaros.
Mi cama fue un roble,
y mordió la tormenta sus gajos.

Deslizo mis manos
por sus claros maderos pulidos, 
y pienso que, acaso, toco el mismo tronco 
donde estuvo aferrado algún nido.

Mi cama fue un roble, 
yo duermo en un árbol.

Es un árbol amigo del agua, 
del sol y la brisa, del cielo y del musgo, 
de lagartos de ojuelos dorados 
y de orugas de un verde esmeralda.

Yo duermo en un árbol.
¡Oh, amado, en un árbol dormimos!
Acaso por eso me parece el lecho, 
esta noche blando y hondo como un nido.

Y en ti me acurruco como una avecilla 
que busca el reposo de su compañero.
Que rezongue el viento, que gruña la lluvia.
¡Contigo en el nido, no sé lo que es miedo!
...