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El pollo Chiras

Victor Eduardo Caro (Colombia, 1877–1944)
Pintura: Cantaclaro de noche — Alejandro Obregón (España, 1920–1992)


Esto dijo el pollo Chiras 
cuando lo iban a matar: 
“Dése breve mi señora, 
ponga el agua a calentar”

“Un carbón eche a la estufa 
y no cese de soplar 
que nos va cogiendo el día, 
y el señor viene a almorzar.

Pero escúcheme una cosa 
que le quiero suplicar 
el pescuezo no me tuerza 
como lo hace Trinidad.

Hay mil medios más humanos 
de dormir a un animal 
y de hacer que dure el sueño 
por toda la eternidad.

Cumpla pues, buena señora, 
mi postrera voluntad 
y despácheme prontito 
sin dolor y sin crueldad”.

La señora que era dama 
de extremada caridad, 
se quedó muy confundida 
al oír lo dicho atrás.

Estudió el asunto a fondo, 
consultó a una autoridad 
se leyó varios volúmenes 
en inglés y en alemán;

Compró frascos, ingredientes, 
un termómetro, un compás, 
dos jeringas hipodérmicas 
y no sé qué cosa más.

Y en ensayos y experiencias 
con tubitos de cristal, 
y en lecturas y consultas 
todo el tiempo se le va.

Mientras tanto el pollo Chiras 
canta alegre en el corral:
“Dése breve mi señora, 
ponga el agua a calentar”.