Observadores del cielo


Desde siempre, los hombres curiosos han mirado al cielo buscando respuestas. ¿Quién gira alrededor de quién? ¿El Sol alrededor de la Tierra? ¿La Tierra alrededor del Sol? ¿Por qué la Luna crece y se achica? ¿Por qué desaparece pero siempre vuelve? Los astrónomos antiguos pasaban noches enteras espiando los movimientos de los astros en el firmamento. Por mucho tiempo se creyó que la Tierra permanecía quieta y alrededor de ella giraban el Sol, las estrellas, ¡el universo entero! “La Tierra da vueltas alrededor del Sol y es redonda, no plana”, aseguró hace más de 500 años el astrónomo italiano Nicolás Copérnico. Lo llamaron loco por decir eso. Otro esculcador del cielo, Galileo Galilei, construyó por esa misma época su propio telescopio con un tubo y con lentes. Como éste le permitía ver 32 veces más grandes los objetos celestes, logró descubrir cuatro lunas de Júpiter. Las vio viajando en torno del planeta. Persiguió al Sol durante años y observó que tenía manchas y que giraba sobre sí mismo. De tanto mirarlo sin tomar precauciones, quedó ciego. 

Después de muchas preguntas, muchas equivocaciones y muchos alegatos, se han descifrado parte de los misterios. El universo es todo lo que existe. Se formó, dice la teoría más avanzada, hace 15 mil millones de años en una gran explosión: el Big Bang.



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