Los casa, sus materiales y componentes

Hacer casas es una necesidad, pero también es un arte. De forma tradicional, el maestro de obra ha ido desarrollando una técnica, todo un juego de ingenio, en el que combina la comodidad con soluciones prácticas y, en muchos casos, muy bellas a partir de los materiales que le ofrece el entorno.

Las casas se construyen con materiales acordes al clima, según su flexibilidad y resistencia a la temperatura y a la humedad, ya que éstas son variables.

En climas cálidos usamos materiales térmicos, como madera, guadua o caña brava para las paredes. Los techos deben ser altos, y se usa teja de barro o paja.

En climas fríos, por el contrario, construimos casas con paredes gruesas, y puertas y ventanas compactas para mantener el interior caliente. Se usa la madera, el adobe, la tapia o el bahareque para las paredes; y la teja de barro para los techos.

Es muy importante conocer los materiales que abundan en la región donde vivimos, ya que con ellos podemos sacar provecho para construir, ampliar, reformar o reparar; así podemos lograr casas confortables y seguras que se acomoden a las condiciones del clima y del terreno.

Pisos

El piso es la superficie de la casa. Un buen piso debe ser apropiado para caminarlo descalzo, para que los niños gateen y jueguen sin riesgo, para recibir a nivel los muebles de la casa y para lograr mayor aseo en el hogar.

Un piso duro y bien acabado permite que éste se mantenga limpio con facilidad y reduzca la presencia de algunos bichos y olores. Mejorar el piso de la casa, es una opción que transforma el espacio en un lugar agradable y puede mejorar en varios aspectos el bienestar de quienes lo habitan.

Existe gran variedad de acabados para los pisos: baldosa, piedra, concreto, madera, granito, entre otros. Según nuestros gustos y posibilidades, podemos decorar el piso ya sea con baldosas de colores, con figuras y formas diversas, o hacerle un acabado sencillo y natural.


Muros

El muro cierra la casa, protege del frío o del calor, de los vientos y de la luz, y nos da privacidad. El muro soporta su peso y el del techo. Existen diferentes materiales para su construcción:

La tapia pisada: es de uso tradicional y emplea la tierra como material para los muros. El proceso de construcción consiste en pisar la tierra y con la presión lograr un muro compacto.

El adobe de tierra: es una forma económica usada en muchas culturas para la construcción de muros. Se fabrica con una mezcla de limos y arcillas seleccionados, sin material orgánico, secados al sol.

Para su durabilidad y belleza, la tapia y el adobe de tierra, que se conocen como “arquitectura en tierra”, se recubren con emboñigado o pañete, alegrados con cal para protegerlos del agua. Estos sistemas bien mantenidos duran siglos.

El bahareque: es también un sistema tradicional que consiste en un enmallado de guadua o madera que forma las paredes, y donde se aplica una mezcla de tierra y cagajón con cemento y arena.

El ladrillo o los bloques de cemento: son materiales con buena resistencia a la carga, duraderos en el tiempo aunque no ayudan a mejorar las condiciones de temperatura, pues dejan pasar el frío o el calor.

La madera, la guadua y la cañabrava: son materiales excelentes con relación al clima. Hay muchos tipos de madera, por ello debe escogerse de acuerdo al uso que se le va a dar. Como la madera es húmeda debemos ponerla a secar, y como es susceptible a las plagas debe ser inmunizada.


Techos

El techo es el elemento que cubre la casa. Consta de dos partes: la estructura de soporte y el material de recubrimiento. La estructura puede ser de madera, guadua o metal y el recubrimiento debe ser de teja de barro, de zinc o asbesto cemento, placas de concreto, hojas de palma o paja.

Hay cubiertas planas o inclinadas; las inclinadas pueden ser de una, dos o cuatro aguas. La pendiente de los techos varía según el material. El buen funcionamiento de éstos, para no tener problemas de goteras, depende de una pendiente correcta.


Reparación de techos

El verano es el mejor tiempo para darle una mirada al estado de los techos y hacerle mantenimiento y limpieza. Varios aspectos incluyen una buena revisión:
  • Chequear que el estado del manto asfáltico, protector de la madera y la estructura del techo, esté seco y sin rotos.
  • Revisar las tejas quebradas y cambiarlas para que el agua no llegue al manto asfáltico.
  • Limpiar las canoas y retirar las hojas secas y basuras que puedan taponar los bajantes.

Cielo raso y calados

Por su posición, los techos reciben directamente el sol y producen calor, sobre todo si las tejas son metálicas. En zonas calientes no es conveniente que el calor entre a la casa, por eso es útil poner cielo raso que separe el techo del interior.

El cielo raso es un aislamiento que mejora la temperatura de los espacios, por la capa de aire que queda entre el techo y el cielo raso. También disminuye el ruido de la lluvia y da un mejor acabado.

Igualmente, como el aire caliente es más liviano que el frío, éste se va a la parte alta de las casas. Por esto para mejorar la temperatura es bueno dejar una cámara de aire entre el cielo raso y la cubierta y poner calados para que el aire circule.

En climas fríos poner un cielo raso no deja que el aire caliente del interior se vaya, lo cual ayuda a mantener la casa caliente.

Para ventilar la casa se puede utilizar calados, los cuales son piezas perforadas de ladrillo o bloque, madera, guadua o cañabrava.

En las zonas cálidas son especialmente útiles, pues cuando el aire caliente sube a la parte alta de la construcción, los “calaos” le permiten su salida y así se refresca ese espacio.


Puertas y ventanas

Las puertas y ventanas son el punto de entrada o salida, de comunicación con el exterior. Cuando están cerradas dan intimidad, aislamiento y protección. Cuando están abiertas permiten el acceso y la circulación del aire.

En climas cálidos, las puertas y ventanas tienen calados para permitir el paso del aire.



En climas fríos y lluviosos, las puertas macizas evitan el paso del aire, y generalmente son en madera. Las ventanas deben tener la manera de cerrarse para proteger del clima.

En las zonas donde hay moscos y zancudos, para evitar que entren a la casa es útil sellar las aberturas con marcos de anjeo.